Los riesgos psicológicos, afectivos, biológicos y sociales que trae consigo la práctica sexual a temprana edad, sin contar con una “madurez psicológica”.
Riesgos psicológicos y afectivos:
Estabilidad matrimonial y pobreza maternal.
La actividad sexual en una edad
temprana puede afectar la estabilidad matrimonial y económica futuras.
Entre matrimonios de treinta años; al menos la mitad de los matrimonios
formados por personas que eran sexualmente activas durante la temprana
adolescencia tienen posibilidad de estar en matrimonios no estables.
La sexualidad a temprana edad genera
experiencias adversas que conllevan actitudes negativas hacia su autoestima,
seguridad, confianza, e incluso, hacia su futura vida sexual. Algunas de estas
experiencias se realizan sin preparación alguna, bajo los efectos del alcohol,
drogas, etc. acentuando los efectos negativos. Consejos para prevenir los
riesgos.
Riesgos Biológicos:
Enfermedades de Transmisión Sexual
Muchachas
adolescentes, sobre todo, son fisiológicamente vulnerables a estas infecciones
Un estudio encontró que los que comienzan la actividad sexual a la edad de 13
años son dos veces más probables de infectarse que sus pares que permanecen
sexualmente abstinentes a lo largo de sus años de adolescente.
Embarazo Precoz y no deseado
La
temprana actividad sexual eleva el riesgo de muchachas adolescentes que se
embarazan y solo da a luz. Las muchachas que se hacen sexualmente activas
durante la temprana adolescencia son tres veces tan probablemente para hacerse
madres solteras que las que permanecen abstinentes a lo largo de sus años
adolescentes. Riesgos Sociales:
Entre los
principales riesgos sociales que tiene la práctica sexual a temprana edad se
puede destacar la denigración o marginación de carácter social producidas hacia
estas personas pues en muchos casos son vistos de mala manera por la sociedad.
Se produce una mala imagen de estas personas pues se ven como personas que
fácilmente caen hacia este tipo de relaciones y no tienen respeto por sí
mismos.
Las consecuencias
biológicas y psicológicas conllevan a consecuencias en el ámbito social, pues
un embarazo precoz genera el bloqueo de metas y oportunidades que una joven
tiene, quitando su posibilidad de culminar sus estudios, así como una
marginación social por las demás personas. Las enfermedades de transmisión
sexual son otro factor por el cual las personas suelen a tener problemas
sociales de marginación y discriminación.
Actitudes y comportamientos favorables que conllevan hacia una reproducción responsable.
La base fundamental para las
relaciones sexuales debería ser la idea de que "si uno no está listo para
tener bebés, no está listo para relaciones sexuales y no está listo para bebés
hasta que se case." La mayoría quieren ser buenos padres, quieren proveer
para sus hijos y darles una buena educación. Los anticonceptivos destruyen la
conexión entre las relaciones sexuales y los bebés; nos hacen sentir
responsables sobre nuestra sexualidad mientras que nos permiten ser
irresponsables. Los individuos que nacen fuera del matrimonio empiezan la vida
de una forma más dura; les cuesta mucho obtener la disciplina y la fuerza
necesarias para ser adultos responsables.
Por eso para poder ser responsables
con nuestra sexualidad debemos seguir estos comportamientos y actitudes:
- Favorecer el diálogo sobre sexualidad en la familia, centros educativos, etc.
- Tener un proceso de comunicación basado en el diálogo, la franqueza y el respeto mutuo. Adaptado a cada edad y a los intereses de los jóvenes. Ayuda a conocerse, a ser responsables y a eliminar miedos y falsedades.
- Tener una conciencia clara sobre las relaciones sexuales
- Contribuir a que los jóvenes acepten su cuerpo de forma positiva y que valoren la capacidad de relación que este les brinda.
- Hacerse responsable por lo que se hace a la propensión sexual
- Tener auto control para lograr una actitud responsable
- Tener en cuenta los propios sentimientos, valores y actitudes para tomar decisiones respecto a la vida sexual.
- El único modo realista de evitar una sexualidad irresponsable es la abstinencia
Programa de planificación familiar existente en el país
El programa de planificación familiar del Ministerio de salud de
El Salvador presenta la descripción de todos y cada uno de los métodos
disponibles y más utilizados en el país, los naturales, la anticoncepción de
emergencia, aquellos que signifiquen los avances en la materia y el uso de
anticonceptivos en personas con necesidades especiales. Este programa de
planificación familiar presenta un conjunto de prácticas que pueden ser
utilizadas por una mujer, un hombre o una pareja de potenciales progenitores,
orientados básicamente al control de la reproducción mediante el uso de
anticonceptivos en la práctica de relaciones sexuales. El control o
planificación familiar puede tener como objetivo engendrar o no descendientes
y, en su caso, decidir sobre el número de hijos, el momento y las
circunstancias -sociales, económicas y personales- en las que se desea
tenerlos. También se incluye dentro de la planificación familiar la educación
de la sexualidad, la prevención y tratamiento de las infecciones de transmisión
sexual, el asesoramiento antes de la fecundación, durante el embarazo y el
parto, así como el tratamiento de la infertilidad. La población que se
beneficia de este programa son todos los adolescentes y adultos que quieren
tener una sexualidad responsable lo que este programa hace es que les ayuda a
entender mejor los riesgos de ciertas actividades que realizan y también a cómo
prevenir que cosas inesperadas o no deseadas pasen.
Número de adolescentes embarazadas del 200 hasta los meses del 2014, y edades de ellas.
El Ministerio de Salud reporta que los embarazos en adolescentes
en el país se mantienen elevados, ubicando a El Salvador en el segundo lugar en
Latinoamérica con mayor incidencia de estos casos. El MINSAL detalla que los
embarazos en las adolescentes es algo preocupante, pues además de presentar una
alta incidencia de una precoz actividad sexual en menores de edad, estos casos
traen diversas complicaciones en la salud de las jóvenes madres. Por ejemplo,
las autoridades revelan que muchos de los partos de esas jóvenes se dan antes
de tiempo, dando a luz bebés prematuros y enfermos. Según cifras de la Encuesta
Nacional de Salud Familiar, entre 1998 y 2003, de cada mil embarazadas, 104
tenían una edad entre 15 y 19 años. Durante 2004, el sistema público de salud
atendió a 22 mil 278 adolescentes, una cifra creciente en relación al año
anterior, cuando el total fue de 21 mil 520.Las estadísticas del Hospital
registran 350 casos más de embarazos que en 2007, en niñas entre los 10 y 19
años de edad. El año pasado entre los meses de enero a agosto "se
atendieron a 2, 019 adolescentes. Este año en el mismo período ya llevamos 2,
369", informó la directora Maternidad, Sara Valdés (2008). Más de 490
niñas con edades entre los 10 y 14 años y un aproximado de seis mil 700 entre
los 15 y 19, resultan embarazadas al año en la zona oriental, según datos
proporcionados por el Ministerio de Salud. Según cifras del Ministerio de Salud
Pública y Asistencia Social hasta noviembre de 2009 unas 21,534 jovencitas
dieron a luz a un nuevo ser. De ese total, 997 corresponden a niñas entre 10 y
14 años de edad; mientras que los restantes (20,537) fueron de adolescentes
entre 15 y 19 años de edad. Durante el año 2010, de un total de 13.335 partos
atendidos, el 31 por ciento fueron de niñas entre 10 a 19 años. En el hospital
de Maternidad, de enero hasta agosto del 2011, se atendieron 2.567 partos de
niñas de diez a 19 años. Entre los diez y 14 años se atendieron 125 pacientes;
mientras que de los 15 a 19 años fueron 2.442 partos. Al menos 25,068
adolescentes se convirtieron en madres en 2012, entre los 10 y 19 años, lo que
limita sus proyectos de vida. El Estado de Población revela que El Salvador,
con una tasa de 89 por 1,000 mujeres de 15 a 18 años, supera la tasa de
fecundidad total de América Latina y el Caribe que es de 76.2 y mientras que la
tasa mundial es de 52.6. En la escala Centroamericana, en el porcentaje de
mujeres de 20 a 24 años que dieron a luz antes de los 18 años, El Salvador se
ubica en el tercer lugar, abajo de Nicaragua y Honduras. Durante 2013, el
Hospital de Maternidad, hasta junio, ha atendido 5,563 mujeres y de ellas 73 son
jóvenes de 10 a 14 años y 1,486 entre 15 y 19.
Segunda parte
Explicará que:
Que el embarazo en
la temprana edad es un factor que viene a truncar las expectativas de los
jóvenes en la actualidad, lastimosamente por el joven y la joven empezar su
vida sexual activa a temprana edad; sin estar preparados emocionalmente para
asumir un compromiso que requiere de un noviazgo formal en que ambos
tienen más edad que están terminando o ya terminaron la
universidad; es diferente porque están más capacitados física y emocionalmente
para tal. Hay varios ámbitos por los cuales un embarazo a temprana edad
que es realmente un embarazo indeseable puede afectar a los
jóvenes:
Ámbito Social
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Ámbito psicológico
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Ámbito físico o biológico
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Para la madre
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·
Es criticada socialmente.
·
Puede dejar los estudios, abandonar la casa
paterna y trabajar para mantener a su hijo/a.
·
Tienen mayor disposición a tener otro embarazo
no planificado.
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·
No tiene madurez suficiente para atender o
criar a un bebé.
·
Se siente frustrada porque debe asumir mayes
responsabilidades de las que le corresponde.
·
Los sentimiento de culpa le puede generar
estrés y depresión
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·
Mayores riesgos durante el embarazo o el
parto.
·
Mayor predisposición a sufrir abortos
espontáneos.
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Para el hijo
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·
Suele repetirse en ellos la experiencia de sus
padres.
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·
Sus padres no están preparados para criarlo o
educarlo, por lo que puede sufrir maltrato o una crianza y educación
deficientes
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·
Puede nacer prematuramente y con
complicaciones.
·
Mayo incidencia de muerte súbita.
·
Mayor riesgo de sufrir negligencia en sus
cuidados, desnutrición y retraso en su desarrollo físico y emocional.
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Para el padre
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·
Usualmente continua estudiando, pero
difícilmente lo que él quería.
·
Debe de trabajar de mantener a su pareja y a
su hijo/a
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·
No tiene la madurez para atender y criar a un
o a una bebé.
·
Deja las actividades propias de su edad para
asumir la responsabilidad de un hogar.
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